Por Juan José Galeano.
Puro espíritu dispuesto,
listo y pronto, sin recelo,
de mujeres y hombres nobles,
hijos todos de este suelo.
No se compra ni es azar,
no se forja sin esfuerzo,
va creciendo, poco a poco,
cada vez de un modo nuevo.
No es la paga lo que cuenta
ni el aplauso pasajero,
es amor, de quien no mide
para darse por entero.
Cada día, en mil batallas,
en silencio y cara al viento,
junto al pial va una esperanza,
y la fe puesta en el Cielo.
Tú anidas, alma gaucha,
muy profundo, cuero adentro,
como impronta de lo Alto
y semblanza de lo Eterno.
Juan José Galeano(52)
Abogado
jjgaleano1974@gmail.com
