Por Sacha Grant.
Quererte es complicado,
más que pretender entenderte.
Esta tarde, en soledad,
estallan los sentidos.
Hay lágrimas del corazón,
hay silencios perdidos.
Caminan los pasos,
por senderos y caminos.
Los latidos del corazón,
mueren en los recovecos.
Y me convierto en la razón,
de cada uno de tus besos.
Hay abrazos desamparados,
y caricias fuera de sus lugares.
Hay un susurro memorable,
en mis oídos abandonados.
Y hasta tu frase más vulgar,
se hace incomparable.
Hay soledad y un candado,
cenizas de todo lo pasado.
Y renaces tímida,
no sabes jugar el todo.
Te mueres por aquél beso,
echas de menos aquél beso.
Pero hay mucho orgullo,
algo te frena, mujer.
Y es que sin querer,
lo hemos notado.
¿Por qué te he querido tanto?
¿Por qué te he de querer?
Si todo ha quedado tapado,
si ya no tengo qué perder.
Sacha Grant