Sed Contra 24

En los tiempos en que cursaba el secundario, se lo denominaba “polimodal” y contaba con diversas orientaciones que el alumno podía elegir de acuerdo a sus intereses. En mi caso, escogí la orientación de Humanidades y Ciencias Sociales y por ello cursé, entre otras materias exclusivas de la orientación, Metodología de la Investigación. Una de las pocas lecciones que recuerdo de ese curso: el autor de una monografía científica debe referirse a sí mismo en la primera persona del plural, aun en el supuesto en que sea una obra individual. El ejemplo sería este: “En este trabajo, sostendremos…”; en lugar de: “En este trabajo, sostengo…”.

Varios años después de escuchar esta lección, aprendí que el plural que nos enseñó la profesora de Metodología se conoce como plural de modestia (del latín, pluralis modestiae) y que, de acuerdo al Diccionario de la Real Academia Española, “es empleado en lugar del singular por si este último pudiera indicar presunción, como cuando un autor se refiere a su propia obra”.

Ahora bien, según nos explica Martínez de Sousa, en la actualidad el plural de modestia está considerado “absolutamente acientífico y su uso está prohibido en la escritura de trabajos científicos” (Manual de Estilo de la lengua española, 2003, pág. 107). Sin embargo —tampoco es cuestión de cargar tintas contra mi profesora—, el uso del plural de modestia es generalizado, por ejemplo, en las publicaciones jurídicas argentinas. Entonces, ¿por qué según Martínez de Sousa su uso está prohibido?

El plural de modestia genera una confusión al lector, quien cuando lee una fórmula como “nosotros creemos” no puede saber a quién se está refiriendo el escritor: ¿quiénes son “nosotros”? Y, para sumar más confusión, ¿cómo podría saber el lector cuando el autor está utilizando plural de modestia o cuando se refiere a un colectivo determinado?

Por otra parte, al contrario de lo que parece indicar la regla, el plural de modestia muchas veces revela vanidad antes que modestia. En efecto, cuando un autor se refiere a sí mismo con la primera persona del plural pareciera indicar que su opinión es tan importante que es compartida por más persona además de él. Y justamente este es el sentido de otro plural que muy lejos está de ser de modestia: el plural mayestático. Este último plural es utilizado por reyes o papas para referirse a sí mismos, ya que ellos tienen la facultad de hablar por su pueblo o feligresía.

Por las razones expuestas, desde Sed Contra recomendamos el uso de la primera persona del plural para referirse a uno mismo en un texto o exposición oral. A menos, claro, que usted sea un rey o el Papa.

Lucas Abal
1 º de diciembre de 2016