Ser visto sin saberlo

Por Santiago Legarre. Jerusalén. Subíamos los tres por una de las callejuelas un poco empinadas de la Ciudad Vieja, ya caía…

Pedro Páramo

Voy a ver a mi padre contestó Juan Preciado. Y así fue que se dirigió al pueblo de Comala, a buscar…

El Gatopardo

Si pudiera repetir hasta cansarme y cansar que un libro es bueno, lo haría con gusto. Pero las convenciones vigentes…